- Cuándo necesitas un electricista y cuándo no
- Qué resolvemos en Bilbao
- Cómo trabajamos: del aviso a la factura
- Instalaciones típicas de Bilbao y sus problemas
- Cómo comprobar que un electricista está autorizado
Cuándo necesitas un electricista y cuándo no
Una parte de los avisos que recibimos se resuelven en dos minutos por teléfono, sin cobrar nada y sin desplazamiento. Antes de llamar a nadie, merece la pena descartar lo evidente: si se ha ido la luz en toda la vivienda, mira el cuadro y comprueba si hay algún interruptor bajado. Si está bajado el diferencial (el que tiene un botón de prueba), tienes una derivación en algún punto; si es un magnetotérmico concreto, el problema está limitado a ese circuito.
El truco de diagnóstico que damos siempre: baja todos los pequeños interruptores, sube el general, y ve subiendo uno a uno. El que vuelva a disparar el general te señala el circuito culpable. Con esa información, la reparación se acorta muchísimo y sabemos qué material llevar.
Si hueles a plástico quemado, ves chispas al enchufar, notas un enchufe o un cable caliente al tacto, o has recibido un calambre al tocar un electrodoméstico, corta el general y llama. Eso no es una avería, es un riesgo de incendio o de electrocución.
Qué resolvemos en Bilbao
Nuestro trabajo se reparte en tres bloques bastante desiguales. El más frecuente, con diferencia, son las averías: diferenciales que saltan, circuitos muertos, enchufes que dejan de dar tensión, luces que parpadean. El segundo son los trámites: boletines eléctricos para dar de alta un suministro, subidas de potencia y certificados para comunidades. El tercero son las instalaciones nuevas: reformas de cocina, cuadros completos, puntos de recarga y locales.
- Averías eléctricas: localización de derivaciones, cortocircuitos y falsos contactos.
- Urgencias: sin luz, olor a quemado, cuadro que no vuelve a subir.
- Boletines eléctricos (CIE): el documento que te pide la comercializadora para dar de alta la luz.
- Instalaciones completas en viviendas y locales.
- Cambio de cuadro eléctrico cuando el existente ya no cumple.
- Subidas de potencia y adecuación del ICP.
Cómo trabajamos: del aviso a la factura
No usamos centralita ni intermediarios. Cuando llamas hablas con el técnico que va a ir. Eso significa que en la propia llamada ya hacemos un prediagnóstico y te decimos si el problema tiene pinta de ser cosa de veinte minutos o de media jornada, y con qué margen de precio nos movemos.
- Llamada. Describes el síntoma. Preguntamos por el cuadro, la antigüedad del piso y qué ha pasado justo antes del fallo.
- Desplazamiento. Te damos una hora concreta, no una franja de cinco horas.
- Diagnóstico. Medimos antes de sustituir nada. Cambiar piezas a ciegas es lo que encarece las facturas.
- Presupuesto. Te decimos el importe antes de tocar. Si decides no seguir, pagas solo el desplazamiento.
- Reparación y prueba. Se comprueba con medidor, no solo "a ver si funciona".
Instalaciones típicas de Bilbao y sus problemas
El parque de vivienda de Bilbao condiciona mucho el tipo de avería. En los barrios levantados entre los años cincuenta y setenta (buena parte de Santutxu, Rekalde, Otxarkoaga o Basurto) todavía queda muchísima instalación original con conductor de sección insuficiente y, sobre todo, sin toma de tierra real. Se nota enseguida: enchufes de dos patillas, ausencia de diferencial en el cuadro y cajas de registro empotradas sin tapa.
En esas viviendas el problema no suele ser el aparato que falla, sino que la instalación no admite el consumo actual. Una cocina moderna con vitrocerámica, horno y lavavajillas pide una potencia que un montante de los años sesenta no estaba pensado para dar. Ahí no tiene sentido parchear: se sectoriza el cuadro y se tiran líneas nuevas para los consumos grandes.
En la zona de Abando, Indautxu o el Ensanche pasa algo distinto. Son fincas señoriales con reformas sucesivas mal documentadas, donde conviven tres generaciones de cableado en la misma pared. Ahí lo que más tiempo lleva es el diagnóstico, no la reparación.
Y en la margen izquierda y las zonas próximas a la ría (Zorrotza, Olabeaga, o ya en Barakaldo y Santurtzi) la humedad es el factor dominante: derivaciones que aparecen los días de lluvia y desaparecen cuando seca.
Cómo comprobar que un electricista está autorizado
Es más fácil de lo que parece y evita disgustos. Un instalador habilitado tiene un número de registro en el Departamento de Desarrollo Económico del Gobierno Vasco. Sin ese registro, sencillamente no puede emitir un boletín, por muy bien que haga el trabajo. Si alguien te ofrece tramitar un CIE sin estar habilitado, o te lo va a subcontratar sin decírtelo, o directamente no va a poder.
- Pide el número de instalador autorizado antes de contratar cualquier trabajo que requiera certificado.
- Exige presupuesto por escrito, aunque sea por WhatsApp: importe de mano de obra, material y desplazamiento separados.
- Desconfía del precio cerrado por teléfono sin haber visto la instalación. Nadie serio puede darlo.
- Guarda siempre la factura: es lo que te cubre frente al seguro del hogar si después hay un siniestro.
Si quieres una referencia de lo que cuestan los trabajos habituales, la tienes desglosada en nuestra página de precios de electricista en Bilbao.