Si alguna vez se te han estropeado a la vez el router, la televisión y el microondas, no fue casualidad ni mala suerte: fue una sobretensión. Y es de los pocos daños eléctricos que se pueden evitar casi por completo con una inversión pequeña.

Los dos tipos, que necesitan protecciones distintas
Sobretensión transitoria
Un pico brutal de miles de voltios que dura microsegundos. Lo provoca un rayo (aunque caiga a kilómetros, se acopla a la red) o una maniobra de la distribuidora. Es lo que fulmina fuentes de alimentación y placas electrónicas de golpe. Se protege con un protector contra sobretensiones transitorias, que se monta en el cuadro y deriva el pico a tierra.
Sobretensión permanente
La tensión sube y se queda alta (por ejemplo a 260 V) durante segundos o minutos, normalmente por rotura del neutro en la red o en el edificio. Es menos espectacular pero más destructiva: quema motores, compresores de nevera y resistencias. Se protege con un protector permanente, que desconecta la instalación cuando la tensión se sale de rango y la reconecta al normalizarse.
Son dos dispositivos distintos y protegen de cosas distintas. Existen equipos combinados que hacen ambas funciones en un solo módulo, y en vivienda es lo más sensato. Lo que no sirve es tener solo uno de los dos y creerse protegido.
Qué protege y qué no una regleta con protección
Las regletas de supermercado que anuncian protección contra sobretensiones tienen un varistor pequeño dentro. Ayuda con picos menores y protege ese aparato concreto, pero tiene tres limitaciones que conviene conocer:
- Se degrada con cada pico absorbido y deja de proteger sin avisar. La mayoría no tienen indicador de estado.
- No protege frente a sobretensión permanente, que es la que quema motores.
- Solo protege lo conectado a esa regleta, no la nevera, ni la caldera, ni el horno.
Sirven como complemento para un equipo caro concreto, no como protección de la vivienda.
Cuándo compensa de verdad
| Situación | Recomendación |
|---|---|
| Vivienda en zona con tormentas frecuentes | Protector combinado en el cuadro |
| Unifamiliar con acometida aérea | Imprescindible |
| Piso en bloque con acometida subterránea | Recomendable, riesgo menor |
| Vivienda con domótica o equipos caros | Imprescindible |
| Local comercial con cámaras frigoríficas | Imprescindible: el género vale más que el equipo |
| Obra nueva | Ya es obligatorio desde 2020 |
El coste de instalar un protector combinado en un cuadro existente ronda los 150 a 250 euros con mano de obra. Comparado con reponer una nevera, una televisión y una caldera a la vez, la cuenta sale sola.
Requisito previo: la tierra
Un protector de sobretensiones deriva el pico a tierra. Si la instalación no tiene toma de tierra efectiva, el dispositivo no tiene por dónde evacuar y no protege, aunque esté instalado y con el piloto verde. Antes de poner un protector hay que verificar la puesta a tierra. Se hace en la misma visita.