Dos Erandios muy distintos desde el punto de vista eléctrico
Erandio tiene una particularidad que no se da en el resto del Gran Bilbao: conviven en pocos kilómetros el tejido residencial de Astrabudua y Altzaga con una de las mayores concentraciones de pabellones industriales de Bizkaia. Y son dos mundos técnicos completamente separados.

En la parte residencial el trabajo es el habitual: averías domésticas, cuadros que se han quedado cortos, boletines. En la parte industrial cambia todo: suministro trifásico, cuadros con contactores y variadores, cálculo de secciones para líneas largas y la necesidad de justificar caídas de tensión que en una vivienda nunca son un problema.
Pabellones y talleres: los tres fallos que más vemos
- Caída de tensión en líneas largas. Un pabellón de sesenta metros con el cuadro en una esquina y la maquinaria en la contraria pierde tensión por el camino si la sección se calculó como si fuera un piso. El motor arranca con dificultad, se calienta y acaba fallando.
- Diferenciales incompatibles con variadores de frecuencia. Los variadores generan corrientes de fuga de alta frecuencia que un diferencial estándar interpreta como avería. Se resuelve con diferenciales tipo B o superinmunizados, no reduciendo la protección.
- Cuadros sin actualizar tras cambiar maquinaria. Se sustituye una máquina por otra de más potencia y se conecta donde estaba la anterior. El cable no se toca. Es la causa más habitual de calentamientos en bornes.
Si estás montando actividad en un pabellón o local de Erandio, valora la trifásica desde el principio aunque hoy no la necesites. Pasar de monofásico a trifásico después implica nueva acometida, nueva centralización y a menudo obra. Hecho desde el inicio, el sobrecoste es pequeño.
En vivienda
En Astrabudua y el casco de Erandio predominan los bloques de los setenta y ochenta, en general en mejor estado eléctrico que los de la margen izquierda profunda, con tierra y diferencial ya presentes. Ahí lo más solicitado es la ampliación de circuitos para reformas de cocina y la instalación de puntos de recarga en garaje, favorecida por la cantidad de vivienda con plaza propia.
Para instalaciones de negocio, más detalle en locales comerciales.