El calambre que notas al tocar la lavadora, el frigorífico, el horno o el grifo mientras tocas un aparato es corriente pasando por tu cuerpo hacia tierra. Que ahora sea solo un cosquilleo no significa que sea inofensivo: significa que la fuga todavía es pequeña. Desconecta ese aparato y no lo uses hasta que se revise.

Qué está pasando en realidad
La carcasa metálica del aparato se ha puesto a una tensión que no debería tener, normalmente porque un devanado o una resistencia ha perdido aislamiento y hace contacto con el chasis. Si el aparato estuviera bien conectado a tierra, esa corriente iría directa a tierra, el diferencial lo detectaría y saltaría de inmediato. Al no saltar, y al notarlo tú, la conclusión es casi siempre la misma: ese enchufe no tiene toma de tierra efectiva.
Es decir, tienes dos problemas simultáneos: un aparato con derivación y una instalación que no lo está protegiendo.
Por qué ocurre más en unos sitios que en otros
- Lavadora y lavavajillas: humedad permanente y resistencia de calentamiento. Son los más frecuentes con diferencia.
- Termo eléctrico: la resistencia se perfora con la cal y deriva al agua. Ojo si notas el cosquilleo en la ducha.
- Horno y vitrocerámica: ciclos térmicos extremos que degradan el aislamiento.
- Grifos y radiadores: si notas calambre al tocar un grifo, la fuga está llegando a la fontanería, que actúa como tierra improvisada. Es de los casos más peligrosos porque la bañera te deja en muy mala posición.
Qué hacer, en orden
- Desenchufa el aparato sospechoso (con la mano seca, tirando de la clavija, nunca del cable).
- Comprueba si el cosquilleo desaparece. Si sí, el aparato está averiado.
- Si persiste con todo desenchufado, la derivación está en la instalación y hay que localizarla.
- Prueba el botón de test del diferencial. Si no salta al pulsarlo, el diferencial está averiado y no te está protegiendo de nada.
- No vuelvas a usar el aparato "con cuidado". Una derivación pequeña se convierte en grande sin avisar.
La resistencia eléctrica del cuerpo humano baja mucho cuando la piel está mojada. La misma derivación que en el salón produce un cosquilleo apenas perceptible puede ser peligrosa en la ducha o con los pies descalzos en un suelo húmedo. Por eso los avisos que llegan desde el baño los tratamos siempre como urgentes.
La solución de fondo
Reparar o sustituir el aparato resuelve el síntoma. Pero si la instalación no tiene tierra efectiva, el siguiente aparato que falle volverá a hacer lo mismo, y puede que la próxima vez no sea un cosquilleo. Lo que hay que hacer es verificar la puesta a tierra y el correcto disparo de los diferenciales, que es exactamente lo que se mide en una revisión de instalación.