Un parque de vivienda en mejor punto de partida
Txurdinaga se planificó y se construyó en los años setenta y ochenta, y eso se nota nada más abrir un cuadro: la mayoría de las viviendas ya nacieron con toma de tierra, con diferencial y con una separación de circuitos razonable. Aquí no hacemos casi nunca renovaciones integrales de urgencia.

Lo que sí ha pasado es que esas instalaciones tienen ya cuarenta años, y hay elementos que han llegado al final de su vida útil aunque el conjunto sea correcto. Los diferenciales pierden sensibilidad con el tiempo y pueden tardar más de lo debido en actuar sin que nada lo delate. Probarlos con el botón de test no basta: hay que medir el tiempo real de disparo, y es de las cosas que más recomendamos aquí.
Los garajes comunitarios: el punto que más urge
El barrio tiene una alta proporción de vivienda con plaza de garaje comunitaria, y esos garajes están hoy en el momento en que todo coincide:
- Sensores de CO caducados. Las células de detección duran de tres a cinco años. Pasado ese plazo el equipo sigue con el piloto verde pero ya no detecta. Es la no conformidad más frecuente en inspección.
- Alumbrado permanente 24 horas, cuando con LED y detección por zonas se reduce el consumo más de un 70 %.
- Emergencias con baterías agotadas, que no aguantan el ensayo de autonomía.
- Puntos de recarga tirados sin criterio, cada vecino por su cuenta, saturando la instalación.
Todo esto está detallado en garajes y parkings.
Con la cantidad de plazas comunitarias que hay en el barrio, la preinstalación troncal de recarga es lo más sensato. Una canalización dimensionada para el conjunto con gestión de carga sale más barata que la suma de instalaciones individuales a partir del tercer o cuarto vecino, y evita que el garaje acabe lleno de mangueras cruzadas. Es una decisión que conviene tomar antes de que haya cinco instalaciones improvisadas, no después.
En vivienda
Lo más pedido aquí no son averías sino mejoras: ampliar circuitos al reformar la cocina, sustituir el alumbrado por LED regulable, añadir un segundo diferencial para no quedarse a oscuras cuando falla un electrodoméstico, e instalar protección contra sobretensiones, que en viviendas de esta época rara vez se puso.
También empieza a haber demanda de automatización, sobre todo termostatos zonificados, en viviendas amplias donde la diferencia térmica entre fachadas es notable.